2009
09.14

~Entrevista a “Flake Lorenz”, tecladista de Feeling B y Rammstein~

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“Feeling B” fue una legendaria banda Punk en la RDA (Alemania Oriental). El cantante Aljoscha Rompeera una de las figures más emblemáticas de la escena underground. Su departamento en la esquina de las calles Fehrbelliner y Schönhauser era un punto de reunión de referencia. La banda era auténtica y diferente. Era esencialmente apolítica; sin embargo, su anarquismo era bastante político. Cuando, en 1989 la discográfica „Amiga“ recibió autorización para lanzar el álbum „Hea Hoa Hoa Hoa Hoa Hea Hea“el país se convulsionaba. Un recuento de la vida de la banda puede encontrarse en el libro „Mix Mir Einen Drink“ (Mézclame una bebida): Quizá Feeling B no haya sacudido a la RDA, pero tocó el soundtrack de su caída.


20 años después del fin de la RDA, muy poca gente conoce siquiera acerca de la joven cultura alternativa de entonces. Por esta razón, y por no querer dejar las grabaciones de Feeling B acumulando polvo en el sótano, Flake Lorenz, con el apoyo de Motor Music lanzó el álbum „Grün und Blau“ (Verde y Azul), que viene acompañado de un libro con viejas fotos, documentos y textos. Se anuncia en internet como “un golpe de suerte en la música punk underground en un momento revuelto de definición y reunificación… una pieza importante de la música alemana que aún tiene repercusiones”.



Straßenfeger (SF): ¿Cómo empezaste en la música?

Flake Lorenz (FL): Tenía un amigo en la escuela, que tenía un teclado y fastidiaba a sus papás con él. Así que me dije: “debo tener uno”. Así que compramos un viejo piano a una ancianita por 100 marcos; sonaba bastante bien, el problema fue el transportarlo; rentamos un viejo camión de basura, que tardó como cuatro o cinco meses en entregarlo. Mi primer teclado profesional me lo regaló mi papá.
A los 16 años, un amigo me dijo: “Estoy formando una banda; no es de Blues, sino de Rock Alemán” y ensayábamos en su departamento; incluso me salí de casa de mis padres (donde vivía bastante bien) y me mudé con él; era algo alucinante, el departamento de Aljoscha Rompe, con un retrete en la cocina y raíces rojas en los muros. Apenas nos alcanzaba para vivir de sopa de fideos, pero siempre había brandy en la mesa… me emborrachaba todas las tardes… así fue como me inicié en una banda real.

SF: ¿Fue un “despertar” a la experiencia del Rock Punk?

FL: Era todo un proceso imparable, encarnizado por los “Sex Pistols”, era el puro e intenso poder Punk.

SF: ¿Recuerdas tu primera audición?

FL: Fue en la Casa de la Cultura de Lichtenberg; nos habíamos preparado por semanas o meses para el evento; incluso habíamos puesto de nuestro bolsillo para tener algo de escenografía, pero al final, nuestra falta de experiencia fue lo que salió a relucir… ninguno de nosotros tenía una formación musical profesional; tan sólo Aljoscha tenía un extraordinario talento natural, que era lo que nos salvaba el pellejo; sin embargo, había veces en que sólo “fusilábamos” canciones de los Stones, con algunas variaciones de los textos, y tratábamos de crear algunas melodías (con la ayuda de mucho alcohol), pero sin buenos resultados.

SF: ¿Y tu primera presentación con Feeling B?

FL: Sí; estábamos en este club, el Freygang, donde las bandas se presentaban en conjunto, y cuando llegó nuestro turno, estaba tan emocionado que se me olvidó conectar mi teclado a la consola, y lo peor, cuando los riffs de guitarra y la alocada batería empezaron a sonar alocadamente, el público nos abucheaba y nos arrojaba botes de cerveza… es que era un club de blues, y no estaban acostumbrados a oír algo como lo nuestro…

SF ¿Cómo les iba económicamente?

FL: Pues para el Estado, era mandatorio tener un oficio, y el ser miembro de una banda de punk no encajaba en la definición clásica de “artista”; así que vivíamos de lo poco que lográbamos recaudar en tocadas clandestinas, y nos alcanzaba para vivir de patatas… y nada más, no alcanzaba para el brandy, pero a Aljoscha se le ocurrió la idea de vender “artesanías” en las presentaciones, así vendíamos aretes de plata hechos a mano por 15 marcos el par, y de hecho, nos fue bastante bien… Pero Aljoscha tenía la idea de que demasiado dinero corrompía a la gente, así que llevábamos un estilo de vida bastante austero. Cuando quise un teclado nuevo, él me consiguió un Casio que teníamos que pagar a plazos, y el costo se dividió entre la banda, hasta que casi tres años después terminamos de pagarlo.

SF: ¿Qué significó para ti la Caída del Muro? ¿Dónde estabas esa noche?

FL: Pues, de hecho, esa noche estábamos en el Club Pike, en Berlín Occidental!. Tuvimos que entrar con visa y permiso temporal de trabajo, y fue algo surrealista cuando nos avisaron ¡Están derribando el Muro!
A continuación, vino una etapa bastante agitada, no sólo en lo político, también afectaba tu vida rutinaria. Era toda una revolución social; a mí nunca me ha interesado demasiado la política; tan sólo me costaba adaptarme a este sistema de integración… me gustaba la vida simple y tranquila que solía llevar.

SF: ¿Y cómo fue la transición hacia Rammstein?

FL: Fue algo curioso, al finalizar los 80’s, finalizó la era del Punk. Y en esta nueva y excitante década, una vieja banda punk del este ya no tenía cabida. Y entonces estaba Rammstein, con sus intentos de hacer música nueva…

SF: ¿Es cierto el rumor de que, en un principio, no te latía mucho la idea de integrarte a Rammstein?

FL: Sí. Soy un tipo al que le gustan las cosas tradicionales. Me gustan los clásicos, los autos viejos… no me gustaría vivir en uno de esos nuevos edificios… no discrimino, tan sólo es una actitud mental… no tiene nada que ver con la banda.
SF: Antes eras un artista vagabundo viajando en un auto destartalado de pueblo en pueblo… y luego pasaste a ser una celebridad que viaja en avión privado a múltiples ciudades alrededor del mundo, con hordas de fanáticos… ¿Qué te pareció ese cambio?

FL: Fué un periodo de transición que duró de 15 a 20 años! No hay que olvidar que desde 1983 estamos haciendo música, a veces con la misma gente. Y los cambios fueron dándose poquito a poco… es como con los hijos, si tienes uno. No notas cómo cambian día con día; así me pasó con Rammstein… un día tocábamos en un garaje, y luego, los aviones y la locura y todo eso…



SF: ¿Qué consideras más divertido, vagabundear con Feeling B, o una gira mundial con Rammstein?

FL: No se puede comparar, son los buenos momentos, los divertidos, los que lo hacen especial. No importa si te toca dormir en un autobús o en un hotel lujoso.

SF: ¿Qué canciones de Feeling B y de Rammstein son tus favoritas?

FL: Mi canción favorita de Feeling B es “Gipfel” y de Rammstein, pues “Rammstein”, porque tiene ese poder elemental con el que inició la banda, con el que nos expresamos mejor, y con lo que estamos trabajando ahora.

SF: ¿Qué tan diferentes son los ensayos de Rammstein, comparados a los de Feeling B?

Flake: No son tan estruendosos, más bien, disciplinados. Empiezan como a las 10 de la mañana, y se prolongan hasta las 6 de la tarde, no puedes embriagarte, tan sólo hay un receso para comer y salir a tomar algo de aire fresco… son algo diferentes…

SF: ¿Los Rammstein aún siguen siendo amigos entrañables, o más bien colegas profesionales, como los Rolling Stones?

FL: Empezamos como sólo amigos, luego colegas… no es solamente importante para la ejecución, es el integrarte a un equipo, profesionalmente pero también personalmente. Nuestra amistad es mucho más sólida que la de colegas, y aún seguimos en esas felices vacaciones.

SF: ¿Qué nuevos proyectos hay?

FL: Estamos en el proceso del Nuevo album, que quedará terminado este año, y el año que viene saldremos de gira de nuevo.



SF: Al ver los conciertos en el Völkerball, quedamos asombrados con el éxito que tienen con los fans alrededor del mundo… ¿cómo explicar esto, si solo cantan en alemán?

FL: Creo que cuando la música es buena, eI idioma pasa a segundo plano.

SF: ¿Es este álbum recopilatorio, el final del proyecto Feeling B?

FL: Sí, eso es todo, ya no hay material inédito; incluso pasé algunas dificultades con varias discográficas para poder lanzarlo, pero no me arrepiento.

SF: ¿Cuáles son tus ambiciones, como músico y en tu vida privada?

FL: Como músico, no creo que pueda pedir más, porque me ha pasado muchísimo más de lo que jamás había soñado… Y en la vida privada, pues también va muy bien, por así decirlo, siento que lo que me quede por lograr ya es ganancia.


Fuente:
Entrevista por Andreas Düllick @Straßenfeger on-line
Traducción por Erikire@Rosenrot-MX